lunes, 23 de junio de 2014

Senda Da Freixa Y Santuario Cristo De Xende En A Lama

La ruta que os proponemos esta semana es una de las más bonitas que hemos caminado los senderistas del Blog Grupo De Andainas Rías Baixas.
Transcurre por tierras de A Lama, tiene su inicio en Liñares y es una variante de la conocida como Senda Da Freixa o también antiguo PR-G 24. Y comienza con un nivel ya muy alto en cuanto a belleza paisajística se refiere, por todo el entorno, el peto de ánimas, la laguna que forman las aguas del río Xesta, el viejo molino y el camino empedrado que nos lleva hacia la maravilla arquitectónica del puente de Liñares, de un solo ojo, sobre el mismo río.
Y continúa elevando el listón entre el Camino Real, por donde dicen que transitaban los arrieros en su viaje desde tierras orensanas transportando vino y otras mercancías, y desde donde tenemos una fantástica visión de todo el valle, el puente y Liñares allá en la lontananza.
A veces pisaremos mullidas alfombras de hojas secas, caminaremos bajo la sombra de castaños, acebos, carballos, avellanos, pinos... Pisaremos caminos empedrados y antiguas corredoiras. Y veces habrá en que por falta de mantenimiento, lo cual llevó a la descatalogación del que era considerado el PR-G 24, la senda casi desaparece comida por la vegetación. Pero nada que asuste al caminante avezado en estas y otras peores lides.
Nos maravillaremos una vez llegados a las orillas del río Xesta, con la bravura de sus aguas corriendo vertiginosas ladera abajo y la transparencia de las mismas formando cientos de pozas cristalinas rodeadas de blanquísimas y redondas rocas de cuarzo en parajes solitarios que invitan a la meditación y a la actividad de la pesca fluvial acompañados también por la sonoridad de los trinos de los pájaros que anidan por estos lares.
Marcharemos también entre muros que ven realzada su imagen con la verde pátina del tiempo en forma de musgo sobre ellas lo cual da un encanto especial a estos lugares que parecen sacados de un cuento de hadas.
Apreciaremos muestras de la arquitectura popular como petos, molinos, puentes y pontones diversos, casas de piedra, antiguos lavaderos ya en desuso, hórreos, y desde lejos sentiremos sobre nosotros la mirada intensa de los gigantes del viento aunando tradición y modernidad.
Al parecer, la senda hace algunos años estaba perfectamente marcada y señalizada pero, como dije antes, perdió la catalogación por falta de mantenimiento, aunque las marcas todavía son visibles en muchos lugares.
Nosotros al llegar a Paradela hemos hecho una pequeña variación ampliando el recorrido para acercarnos hasta El Santuario del Cristo de Xende que se encuentra a un tiro de piedra, y que consideramos un lugar digno de ser visitado y fotografiado, porque allí podremos contemplar un conjunto de gran valor artístico, cultural y patrimonial.
Aún en la carretera que da acceso al santuario nos sorprende una gruta en cuyo interior retumba el sonido del agua que la figura de una mujer intenta recoger en su cántaro, y el comienzo de un viacrucis que continuará monte arriba hasta un magnífico templete que atesora en su interior un gótico cruceiro.
Al lado de la cueva cogeremos unas serpenteantes escaleras jalonadas por mesas y bancos que invitan al descanso del caminante.
Llegados al santuario propiamente dicho, en donde por cierto estaban celebrando El Corpus, admiraremos entre otros elementos, la iglesia en cuya fachada descubrimos también a Santa Bárbara, la casa rectoral, dos bonitos petos de ánimas, varios cruceiros y nos empaparemos del espíritu que antaño llevaba hasta allí a miles de romeros venidos de todos los confines.
Ya de vuelta en Paradela quisimos continuar por el recorrido oficial de la ruta pero nos fue imposible realizarlo. Los tojos eran tan altos, frondosos y picantes que nos hicieron desistir del intento de atravesarlos.
Así que tuvimos que improvisar y tuvimos mucha suerte, ya que conseguimos encontrar un precioso y amplio sendero que, aunque dando un pequeño rodeo, nos llevó caminando sin agobios ni estrecheces hasta la levada que conducía a nuestro objetivo:
La cascada sobre el río Xesta. Y este es el broche de oro de la caminata.
Desde distintos lugares ya avistábamos la fuerza y espectacularidad del río Xesta cabalgando sobre las rocas que forman su cauce y que lo llevan a mostrarnos una de las más hermosas maravillas que hemos visto a lo largo de nuestras andainas, la cascada de A Freixa.
Y qué decir del momento cumbre tocando directamente las aguas de la cascada.
Emoción que es imposible describir, hay que estar allí y experimentar el cúmulo de sensaciones que te asaltan de golpe al contemplar tanta maravilla como esta con que la naturaleza nos ha obsequiado en este paraíso que es nuestra Galicia.
Y todavía seguimos con buenas sensaciones al acercarnos hasta la minicentral eléctrica que aprovecha la energía de estas aguas, sorprendiéndonos con los rápidos y piscinas que el Xesta forma en sus proximidades, igual de bonitos que la cascada en sí.
 Por esto y por mucho más que se queda en el tintero creo que es una ruta espectacular. No os la perdáis.

lunes, 16 de junio de 2014

Paseo Por La Senda Del Lérez E Isla De Las Esculturas

Y hoy desde El Blog Grupo de Andainas Rías Baixas os proponemos una caminata aquí cerquita en la misma ciudad de Pontevedra.
Se trata de un recorrido que aúna la llamada Senda del Lérez con un paseo por La Isla de Las Esculturas.
Comenzamos nuestro caminar al lado mismo del conocido Puente de Los Tirantes bajo la sombra de los plátanos que jalonan el paseo y siempre teniendo al río Lérez a nuestra izquierda. Río que, como sabéis está influenciado por la mareas, por eso, este domingo, con marea baja, mostraba gran parte de su arenoso lecho.
Llegados a la playa fluvial de Pontevedra nos desviamos a la izquierda y caminando sobre una pasarela de madera nos deslizamos debajo de los puentes allí existentes y damos una ojeada al lugar en donde se celebraba la fiesta de San Benito echando de menos el esplendor de antaño.
Continuamos nuestra andaina ya por la pasarela de madera, indicio de la senda propiamente dicha, y que nos lleva a recorrer el paraíso fluvial que constituyen las tierras regadas por el Lérez. Así nos deleitamos primeramente con la visión de la pequeña cascada que deja caer sus aguas en forma de cola de caballo sobre nuestro río y también sobre algún piragüista que se acerque demasiado a ella.
Sabremos del pasado termal de nuestra ciudad con la visita a lo que queda del antiguo Balneario creado por Casimiro Gómez, punto de encuentro de gente influyente de la época que aquí venían a disfrutar de los beneficios de las aguas y del paisaje francamente bonito que lo rodea.
Poco a poco nos vamos adentrando en una zona de densa vegetación formada por árboles de ribera y también mimbres, helechos, numerosos robles, sauces, castaños que ya están en plena floración... Y que contribuyen a dar una sombra bienhechora y agradable, que hace más fácil el paso del caminante.
Ya llegados a la altura de la presa de Bora nos acercamos a tocar las aguas del río que allí se encuentran un poco aprisionadas, impedidas de deslizarse con la fuerza y rapidez que ellas quisieran pero formando sin lugar a dudas un entorno espectacular que estuvimos contemplando durante un buen rato.
A partir de aquí y dado que vimos que era posible hacerlo pegados a la orilla misma, nos decidimos a realizar el regreso teniendo al río como compañero especial. Así caminamos sobre sendas conocidas y usadas por los pescadores en los llamados Salones del Lérez.
Y si os decidís a hacer esta ruta os recomiendo hacer lo mismo. Decidíos a caminar casi tocando el agua fresquita. Realmente merece la pena. Totalmente apta para el senderista sin impedimentos para nuestro andar que es un poco más lento que por la “pista oficial” pero mucho más en contacto con la madre naturaleza.
Además a lo largo de este trayecto encontraréis numerosas conexiones por lo que si por cualquier motivo no queréis continuar caminando por ahí, podréis volver a la ruta normal cuando lo deseéis.Y todo eso aquí, al ladito de casa. Os parecerá que nos hemos alejado, pero no, os lo aseguro, continuamos en Pontevedra.
Y es así que caminando por la senda de pescadores vamos descubriendo el Lérez. A veces discurriendo manso, invitando a la calma y al silencio, otras formando enérgicos rápidos, estruendosamente, a veces encajonado, prisionero en las presas, pero siempre permitiendo el disfrute, invitando incluso a la lectura cerca de él.
También descubrimos algún área dispuesta para el descanso de los que por allí se acercan y un molino en ruínas que todavía conserva sus tres ruedas de piedra.
Cuando ya nos fue imposible transitar por la orilla retomamos la senda oficial y regresamos hacia la playa fluvial teniendo como testigo allá en lo alto la figura del Monasterio de Lérez vigilando nuestro animoso marchar.
Y como el ánimo de los senderistas estaba en alza, cruzando la Pasarela Peatonal allá que fuimos a recorrer La Isla de Las Esculturas. Como sabéis, además de seguir disfrutando en pleno de la naturaleza, aquí encontramos lo que podríamos llamar un verdadero museo al aire libre con diversas obras de arte con la piedra como protagonista, esparcidas a lo largo de esta isla fluvial y que pueden ser vistas desde distintos lugares.
Como veis una ruta muy bonita en donde toda la familia puede disfrutar del caminar, del arte y de la naturaleza en total armonía.

sábado, 14 de junio de 2014

¡85.000 Visitas, Muchas Gracias!

Y casi en un abrir y cerrar de ojos El Blog Grupo De Andainas Rías Baixas ha alcanzado las 85.000 visitas. Muchas gracias a todos los que por aquí pasáis en vuestras andainas virtuales.

Soy un caminante que viajo por el camino que el destino me ha trazado.
En cada paso que dé ayúdame a que lo dé en tierra firme
Hazme levantar los pies para no tropezar.
(Plegaria Del caminante)

lunes, 9 de junio de 2014

Circular En As Neves: Ribarteme, Vide, A Senra

El Concello de As Neves, rico en variedad paisajística y patrimonial, es el protagonista de la caminata que os dejamos hoy en El Blog Grupo De Andainas Rías Baixas.
Iniciamos nuestro recorrido en el atrio de la Iglesia de Santiago de Ribarteme cuya construcción data del S. XVII. Ya allí podemos admirar la solidez  de sus muros y el impresionante escudo heráldico de las familias Fontán y Barreiro, y muy cerca, A Casa da Inquisición, que nos hablan del poder arquitectónico del lugar no mucho tiempo atrás.
Continuamos nuestra ruta teniendo como referencia el transcurrir del río Termes en su caminar hasta juntar sus aguas con el río Miño.
Así iremos descubriendo ricos elementos patrimoniales, maravillas construídas por la mano del hombre, como diversas fuentes, cruces, cruceiros y calvarios diseminados a lo largo del trayecto, llamando nuestra atención la serpiente alada, de grandes dimensiones, enroscada en el fuste del cruceiro cerca de la Iglesia de San Cibrán de Ribarteme.
Alternando solitarias zonas de recreo, podados viñedos, hórreos, campos cultivados en donde los afanosos campesinos realizan su ardua labor, frondosos bosques, pequeñas corredoiras y parajes solitarios, en nuestro caminar iremos descubriendo
varias iglesias y ermitas, así como varios petos de ánimas y un curioso reloj de sol que acaparó nuestro mirar en el atrio de la Iglesia de origen románico de Santa María de Vide.
Dicen que este curioso e histórico reloj de gran tamaño, dividido en cuatro partes, formando ángulos rectos, hasta hace bien poco servía como indicador de las horas de riega. Está situado en el muro del atrio de la iglesia, encima de un fuste de unos 3 m de altura. Es del siglo XIII, de la época de la primera construcción de la iglesia, como dije de época románica, de la cual hoy en día sólo queda el arco del altar mayor.
También encontraremos molinos, antiguas rectorales, casas señoriales y puentes como el de A Senra que dicen de origen romano, sobre el Termes, de amplia calzada, en buen estado de conservación y en un bucólico paraje de fresnos, álamos y robles.
A través de sus aguas cristalinas transcurre la leyenda de los poderes milagreiros del binomio agua-puente, como elementos curativos, y ligada, como la de tantos otros a la fecundación y a la vida siendo mudo testigo de todo ello un policromado peto de ánimas que allí se encuentra.
También hay quien dice que por aquí pasaba la reina Isabel de Portugal allá por el siglo XII, en su recorrido hasta La Franqueira, donde descansaba en el monasterio para proseguir camino hacia Pontevedra, en dirección a Santiago de Compostela.
Pero no se queda atrás la madre naturaleza obsequiándonos con ríos, regatos, valles y montes, que componen un clima relajante donde perderse durante unos horas en busca de la tranquilidad que demandan estos tempestuosos y agitados tiempos modernos.
Así nos deleitaremos, cómo no, en las márgenes del río Miño, de una belleza incomparable, sobre todo en los meandros formados por su cauce en estos parajes y en el remanso de sus apacibles aguas.
Y la riqueza arbórea también merece nuestro reclamo con frondosa y variada vegetación con álamos, fresnos, sauces, robles, pinos, castaños, antiquísimos alcornoques, ...
Constituyendo todo ello un camino fresco y agradable de realizar para el caminante al mismo tiempo que nos vamos empapando del riquísimo acerbo cultural esparcido por nuestras tierras.

lunes, 2 de junio de 2014

En A Ribeira Sacra: De Parada De Sil A Santa Cristina

Y esta semana los senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas nos encontramos en esa maravilla de la naturaleza que es A Ribeira Sacra.
Teniendo como base la localidad de Parada de Sil, os presentamos una ruta circular que nos llevará a descubrir algunos de los rincones de ese lugar, en donde la naturaleza y el arte se dan la mano, formando un bonito conjunto digno de ser visitado.
Pasaremos por localidades como Sardela, Entrambosríos, Fondo de Vila, Portela, Castro y Chamoso, e iremos tomando contacto con estos enclaves que ya, en épocas lejanas, fueron elegidos por eremitas para su vida monástica retirada, y para un mayor y profundo contacto con la naturaleza y el universo.
Caminaremos siempre rodeados de belleza. A veces por amplios caminos, otras por estrechas corredoiras, encajonados por muros de piedra en donde el paso del tiempo lo cubre todo con el encanto de su verde pátina de musgo.
También encontraremos caminos cuyo suelo todavía permanece alfombrado por la hojarasca de los árboles, y, en ocasiones, pisaremos sendas empedradas, impasibles e inalterables al paso de los años. Pero siempre admirando la belleza natural de este paraíso que es nuestra Galicia.
Pasearemos bajo la sombra de frondosos bosques, destacando infinitas carballeiras y también numerosos lugares poblados de castaños antiquísimos cuyos elementos se encapricharon en tomar diferentes y singulares formas en sus troncos.
En distintos puntos de la ruta estaremos en contacto con el líquido elemento, ya sea en pequeños regatos, que cruzamos por diferentes puentes de madera construídos al efecto, ya sea con la magnífica presencia del río Sil.
Quizás el punto culminante de la ruta, en cuanto a belleza natural se refiere, llega cuando arribamos a los miradores de Os Torgas, también llamados Balcones de Madrid.
Allí, colgados del abismo, realizamos una parada para extasiarnos en la contemplación de ese paraje fantástico conocido como Los Cañones del Sil. Uno de los paisajes más impresionantes de la geografía gallega. Particularmente, creo que es uno de los más espectaculares que tenemos aquí a nuestro alcance.
Allí, el río discurre encajonado a través de bellísimos paisajes de montaña que hacen de estos cañones una de las joyas del patrimonio gallego y europeo. El impresionante contraste de las rocas, la vegetación y las aguas del Sil, hacen de ellos un lugar inmejorable para el visitante y nada nos impide disfrutar al máximo de su belleza con el Santuario de Cadeiras en la otra orilla, contemplando todo a vista de pájaro.
Continuaremos gozando de estas vistas a lo largo de la ruta, y de nuevo en otros miradores como son los de O Fental y As Fontiñas. Es en lugares como estos, contemplando las paredes escarpadas de estos abruptos desfiladeros que percibimos la inmensidad de todo lo que nos rodea.. Aquí los límites de la tierra son tan imprecisos como los del cielo. La imaginación se pone a funcionar, y hasta volar se nos antoja posible.
Otro momento interesante del recorrido es cuando llegamos al recóndito, profundo y solitario lugar en que podemos contemplar la majestuosidad del Monasterio De Santa Cristina. 
Sus raíces se remontan al Siglo X. La iglesia, que es uno de los mejores ejemplos del Románico rural gallego, se construyó durante los Siglos XII y XIII. El cuerpo superior está decorado por un gran rosetón. Adosada en el lado norte se encuentra la torre, que era usada como campanario y como punto de vigilancia de aquellas, por aquel tiempo, inhóspistas tierras.
Como veis, es una ruta muy completa, que presenta gran variedad de paisajes a lo largo del trayecto. Se encuentra perfectamente señalizada con las marcas de pequeño recorrrido por lo que se puede seguir fácilmente y sin miedo a perderse en el camino.
También es algo exigente para el caminante, pues a lo largo de sus casi 20 km tenemos algunos puntos de bajadas pronunciadas y algunas ascensiones que hay que tomarse con mucha calma.
Sin duda es una de las rutas más bonitas que hemos presentado en el Blog, ya que muestra un gran atractivo paisajístico por la belleza de sus cañones, los bosques, las vistas, los arroyos, los molinos, los senderos, el río Sil, el monasterio, y un sinfín de lugares y detalles que descubrimos a medida que la vamos recorriendo. Sin lugar a dudas os la recomiendo y sugiero descubrirla rincón a rincón. ¡No os la perdáis!