Y con
gran ilusión dimos comienzo a nuestro Segundo Paseo por Roma.
Y lo
hacemos frente a Las Ruinas del Foro Olitorio, antiguo mercado
hortofrutícola de Roma, situado a los pies del Campidoglio. Aquí se encuentran
los restos de tres templos que datan de las guerras púnicas y que hoy en día
están integrados en La Basílica de San Nicola in Cárcere.
Todo muy cercano al Área Arqueológica del Teatro Marcelo y Templo de Apolo
Sosiano.
Enseguida nos topamos La Estatua dedicada a Nicola di Rienzo cercana a la
escalinata del Ara Coeli y La Basílica de Santa María.
A pocos pasos nos recibe una bonita fuente que representa El Mar Tirreno.
Y es que ya estamos en La Plaza Venecia en donde se encuentra El Monumento al Primer Rey de Italia, Vittorio Emanuele II.
También llamado llamado Altar
de La Patria, el colosal edificio
blanco incluye un museo y la Tumba del Soldado Desconocido, siempre custodiada
por dos soldados.
A tiro de piedra, escoltada
por La Iglesia de Nuestra Señora de
Loreto del S. XVI, y La Iglesia del Santo Nombre de María del S. XVIII se eleva La Columna Trajana. Construida en 113 d.C. tiene una altura de 40 m.
En ella, a través de diversos adornos que recorren el tronco en
forma de espiral, se narran las gloriosas Batallas de Trajano contra Los Dacios.
Algo más adelante nos espera una de las plazas más
emblemáticas de Roma: Piazza Navona. De forma alargada sirvió como estadio de atletismo en la
época romana. En ella manan varias fuentes entre ellas "La Fontana dei
Quattro Fiumi" de Bernini y La Fuente de Neptuno.
Y como quien no quiere la cosa nos hallamos en La
Plaza de La Rotonda contemplando su Obelisco, del tiempo de Ramsés II, y esa maravilla que es El Panteón
de Agripa, uno de los edificios mejor conservados de
la época romana. Su
arquitectura nos narra el esplendor de un imperio pero también refleja una gran
comprensión del espacio y la luz con su famosa cúpula.
Y, solo un poquito más adelante, nos
encontramos en La Plaza de Piedra con El Templo de Adriano del que se conservan
unas 11 impresionantes columnas.
Y como colofón al paseo nos
acercamos a extasiarnos delante de La Fontana de Trevi, la fuente más famosa de
Roma y del Mundo. Esta fuente barroca fue construida
en el S. XVIII y en ella se representa al Dios del Mar, Neptuno, en su carroza
entrando al mar. ¡Sin Palabras!