lunes, 11 de abril de 2016

Por Las Márgenes Del Río Lérez, Pontevedra

Pontevedra es la ciudad del Lérez, río de la vertiente atlántica, que nace en la Sierra do Candán.
Y es este río, a su paso por la Pontus Veteris romana, el protagonista de la caminata que os dejamos hoy en El Blog Grupo de Andainas Rías Baixas.
Comenzamos a caminar en las inmediaciones de la inhiesta figura del Puente de Los Tirantes.
Y enseguida nos hallamos inmersos en La Isla de las Esculturas.
Llaman la atención los numerosos puentecillos de madera que facilitan el paso de una a otra orilla del cauce de agua que la atraviesa.
¡Qué bien sienta un descansito después de un largo vuelo!
Ondas de calma, fortaleza y sosiego nos llegan a través de los puentes del ferrocarril.
En la lontananza, la siempre elegante figura del Monasterio de San Benito, que avistaremos desde distintos lugares de nuestro recorrido. A veces semitapado.
Y en algún momento luciendo lleno de esplendor.
Nuestros pasos nos llevan, inicialmente, por el margen derecho del río, el cual todavía no habíamos explorado.
Así pudimos llegar tranquilamente hasta la base misma de su famosa cascada.
Y la verdad es que no nos sentimos defraudados ni un solo segundo.
¡Fijaos que bien luce El Balneario desde este lado!
¡Y qué azules bajaban las aguas de nuestro río!
¡Y no os perdáis esta fantástica escena de las aguas encabritadas marchando a encontrarse con El Atlántico!
¡Era superemocionante estar allí en contacto con el rugir de las aguas, su chocar contra las rocas del lecho y el verde reciente de los brotes nuevos en los árboles!
El caminar es fácil y nuestros pies se deslizan suavemente bajo los robles que se van revistiendo sin prisas y con la tranquilidad aprendida de siglos.
Del pasado activo del río nos hablan estas apacibles ruinas que contrastan con la furia del río en ese paraje.
Al que accedemos a través de este curvilíneo puente de madera.
Y llega el momento de pasarnos a la otra orilla, vieja conocida de los senderistas, y lo hacemos por la estrecha estructura de esta pasarela metálica.
El Lérez aquí es todo mansedumbre, quietud y colorido.
Contrastando con la visión que habíamos dejado atrás, alocadas las aguas de su cauce junto a los viejos molinos.
Y con la que encontramos algo más adelante cerca de la represa. ¡Realmente espectacular!
Nos paramos un momentito recordando lejanos tiempos de esplendor en el balneario.
Nos refrescamos en la cercana y musgosa fuente.
Admiramos la estilizada cola de caballo de la cascada cuyas aguas habíamos tocado minutos antes.
Nos deslizamos a través de la muda pasarela de madera.
Que nos conduce hasta la solitaria Playa Fluvial del Lérez.
Y, a través del bonito paseo, caminamos cerquita, cerquita del agua.
Hasta la majestuosa pasarela peatonal que une las dos orillas del Lérez.
Y allí lo dejamos, entre el azul del cielo y el de sus aguas, eternamente dando de beber a quien pasa…

sábado, 9 de abril de 2016

5 Años De Andanzas Y Caminatas En La red

Corría el mes de abril de 2011 cuando El Blog Grupo de Andainas Rías Baixas salió a la luz. Y aquí estamos 5 años después compartiendo andanzas y caminatas en la red.
Vosotros, nuestros seguidores, amigos y lectores sois los que lo hacéis posible.
¡Muchas gracias por estar ahí!
"Mi camino está hecho de un alma con pies valientes,
que incluso cansados arriesgan un paso más.
¡Es esa dulce valentía la que me trajo hasta aquí!"
Ana Jácomo

lunes, 4 de abril de 2016

Paseo Por Avilés: Casco Histórico

Hoy, los caminantes del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas, nos damos una vuelta por el casco histórico de Avilés, Asturias.
Comenzamos al pie mismo de la casa consistorial, en La Plaza de España que ya tan de mañana se estaba preparando para la celebración de La Fiesta Del Bollo
Muy cerquita, entre rosados magnolios, encontramos la majestuosa estructura del Teatro Palacio Valdés. 
Algo más adelante, a través de una colorida pasarela metálica, cruzaremos La Ría de Avilés.
Y accedemos así al Centro Niemeyer en donde encontramos un complejo cultural que integra diversos edificios dedicados a distintas manifestaciones artísticas. No dudéis en subir a su torre, verdadera atalaya desde donde se divisa toda la ciudad. 
Callejeando vamos conociendo plazas, pisando sobre pavimentos coloridos y desfilando bajo acogedores soportales.
Arribamos así a La Plaza de Carlos Lobo en donde podemos admirar La Iglesia de Los Padres Franciscanos llamada así porque fueron ellos quienes la custodiaron desde su llegada a Avilés, en torno a 1260, hasta el 2014.
Como curiosidad, reseñar que en un lateral de esta iglesia, se encuentra La Capilla Funeraria de Los Alas, familia avilesina de gran importancia a lo largo de los siglos, y que data del S. XIV.
Continuamos el paseo y se presenta ante nosotros La Plaza de Camposagrado en donde podemos ver El Museo de la Historia de Avilés, La Cámara de Comercio, La Estatua del Pintor Juan Carreño y el impresionante Palacio de Camposagrado, auténtica joya arquitectónica del Barroco.
Seguidamente nos relajamos un instante charlando distendidamente en El Parque del Muelle.
Disparando los cañones defensivos de la villa.
Escuchando el borbotear del agua en la cercana fuente.
Y posando la vista sobre los preciosos edificios que lo rodean.
Emotivo encuentro con La Monstrua, una niña que ya a los 7 años pesaba 70 kg y que fue enviada por su familia a La Corte de Carlos II en donde fue pintada por Juan Carreño su pintor de cámara.
A un paso de allí se encuentra La Plaza de Carbayo y en ella La Iglesia Vieja de Sabugo, del S. XII, una de las señas culturales de Avilés. Debe su nombre al hecho de encontrarse emplazada en el centro del antiguo barrio de pescadores de Sabugo, extramuros de la muralla medieval que protegía la villa. 
Os gustará el andar parsimonioso por las policromadas calles asoportaladas que brindan cobijo al viajero.
Y os asombraréis al encontraros con La Iglesia de Santo Tomás de Canterbury, al más puro estilo inglés, con sus dos torres gemelas, sus vidrieras y el escudo de la ciudad en la fachada como nota curiosa.
Proseguimos el paseo entre bonitas casas señoriales y, como quien no quiere la cosa, nos encontramos de nuevo en La Plaza de España en donde nos detenemos a admirar el estilo barroco del Palacio de Ferrera con su fachada en escuadra.
Hacemos una pequeña pausa para refrescarnos en Los Caños de San Francisco
Mientras nuestros ojos desvían su atención hacia la serenidad emanada de la medieval Iglesia de San Nicolás de Bari.
Y no os perdáis, allí muy cerquita, El Palacio de La Balsera, verdadera obra de arte.
Seguid caminando por la peatonal Calle Galiana.
Y llegaréis a La Plaza de Carbayedo encontrándoos la figura del Tratante y el típico hórreo asturiano.
Acercaos a pisar el verde césped del Parque de La Ferrera en donde, si tenéis suerte, podréis disfrutar de alguno de los conciertos al aire libre.
Pateando por la emblemática Calle Rivero seguiréis la línea de bonitas y espléndidas moradas hasta El Palacio de LLano Ponte dando por finalizado nuestro tour. 
Un verdadero descubrimiento este casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1955 y catalogado como el segundo mejor casco antiguo de Asturias tras el de Oviedo, del que guardaremos siempre un grato recuerdo.
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