Hoy os traemos hasta El Blog Grupo de Andainas
Rías Baixas un paseo por la ciudad de Hita.
En tiempos, Hita fue una ciudad amurallada y
todavía hoy se conservan lienzos de la muralla que la rodeaba mandada edificar
por Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana allá por el S. XV.

Caminando un poquito nos sale al encuentro La
Puerta de Santa María.
Es el emblema por excelencia de Hita y es la
única de las tres puertas que tenía la muralla que ha llegado hasta nuestros
días.También se le conoce como Arco de Santa María.
Posee arco apuntado y a ambos lados vemos garitones cilíndricos y almenados.
También destaca el escudo heráldico de la
familia Mendoza, simbolizando el poder de la nobleza, como señores de Hita.
A su lado veréis una fuente abrevadero y una
picota, columna de piedra, que servía, como ya sabéis para ajusticiar a los
reos.
Dejándonos llevar a través de La Puerta
accedemos a La Plaza Mayor o Plaza del Arcipreste.
En ella se celebraba el mercado en La Edad
Media y gran parte de sus viviendas pertenecía a familias judías.
También pasaremos delante de la casa
consistorial en donde además del clásico reloj os llamará la atención una
campana coronando el edificio.
Callejeando siempre sobre suelo
empedrado llegamos así a La Casa Museo del Arcipreste
de Hita, que vivió por estos pagos y al que se hace alusión en varios mosaicos y paneles esparcidos por la villa.
La Casa Museo, está dedicada, claro está, al famoso autor del
Libro del Buen Amor.
Allí podréis enteraros de bastantes datos de
su vida y obra pero también hallaréis muchos detalles de la vida cotidiana de
Hita. Aperos de labranza, utensilios domésticos, las máscaras para la
representación de Don Carnal Y Doña cuaresma, gigantes,…
Muy cerquita, porque en Hita no hay
distancias, se encuentran las ruinas de La Iglesia de San Pedro destruída
durante La Guerra Civil.
Y a un tiro de piedra de allí admiraréis La Iglesia de
San Juan Bautista de arquitectura gótico-mudéjar.
Fue construída en la baja Edad Media aunque
een ella destaca su torre del S. XVI de estilo herreriano.
Su emplazamiento constituye una fantástica
atalaya para contemplar los campos que rodean la villa.
Pues resulta que Hita también tuvo un castillo
del cual actualmente quedan sólo restos arqueológicos.
Se encuentra en una colina, dominando la villa
por lo que puede ser avistado desde distintos puntos de la ciudad y se puede acceder
hasta allí sin dificultad.
Hay muchos detalles que disfrutaréis yendo
hasta allí con las figuras de las veletas en los tejados, las fuentes…
Y no os perdáis este Cuadrante Solar, un
diálogo con el sol. ¡Está en La Plaza Mayor a ver si lo descubrís!
En fin… más y más… ¡Y siempre con encanto!
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