
La ruta
tiene su punto de partida en la iglesia de Rial, en Soutomaior, una iglesia de
estilo barroco.

De allí,
a través del barrio de Romariz, nos dirigimos hacia el puente medieval sobre el
Río Verdugo. Continuamos la senda paralela al río y después de un área
recreativa llegamos a La Comboa.
A partir de aquí el camino se complica y
empieza una continua ascensión, al principio entre huertos recién cultivados y
cercados de muros de piedra, para luego dar lugar al puro monte, a veces sin barreras a
los lados, pero en alguna ocasión nos vimos cercados por túneles de la vegetación
de la zona, entre la que destacaba la retama, en todo su amarillo esplendor...
No en vano mañana es el 1 de mayo y hay que estar preparado para desechar el “meigallo”
de nuestras casas, coches, garajes y demás por medio de una sencilla rama de
este arbusto colocada a la entrada...
Como ya dije es una pura ascensión, pero el
buen humor reinante entre los participantes en la caminata, hacía olvidar las penurias de
la subida.
LLegados a la ermita de Cristo Rey hicimos una
pequeña parada para reponer fuerzas y aprovechar para charlar con otros
caminantes y un grupo de ciclistas que estaban haciendo la misma ruta pero en
sentido inverso.
Y así fue transcurriendo la jornada hasta que
llegamos al polígono industrial de A Reigosa, a partir del cual ya comenzó un
ligero descenso.
