lunes, 22 de mayo de 2017

Paseo Por Trillo: Río Tajo Y Cascadas Del Río Cifuentes

Trillo es un municipio de la provincia de Guadalajara, típicamente alcarreño y regado por El Río Tajo.
Y es allí, a orillas del Tajo que nosotros, los senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas, iniciamos nuestro fugaz paseo.
A poco de comenzar ya nos encontramos con esta espectacular estampa.
Es El Río Cifuentes justo antes de desembocar en el Tajo, del que es afluente.
Es una maravilla poder estar allí y verlo cómo recorre parte del pueblo formando unas bonitas cascadas.
 Puedes observarlas algo alejado.
O te puedes acercar a ellas y casi, casi tocarlas.
Se pueden recorrer por las dos orillas del río pues hay escaleras que posibilitan el acceder a ellas.
Asimismo encontraréis pequeños puentes que facilitan el pase de uno a otro lado.
Como veis, el agua se alza en protagonista de la vida de Trillo, que ahora también es conocida por La Central Nuclear.
Y toda la fuerza y la vida mana también por el centro de la villa.
O dando de beber al sediento en fuentes como ésta.
Pero Trillo es algo más que agua. Paseando entre el regocijo y la transparencia de las cascadas os fijaréis en La Casa de Los Molinos que, dicen, es el edificio más antiguo de Trillo, citado ya en documentos medievales como edificio de molienda y sierra.
En nuestros días continúa haciendo servicio, ahora restaurado, albergando El Museo de La Energía.
Se encuentra muy próxima al Museo Etnológico y a La Casa del Indiano, y todas ellas a un tiro de piedra de La Plaza Mayor. En ella, la casa del Ayuntamiento con veleta, reloj y campana en su torre.
No podemos dejar de lado La Iglesia de Nuestra Señora de La Asunción, de estilo renacentista y finalizada a mediados del S. XVI.
Es un templo magnífico de una única nave de planta rectangular, construído con grandes sillares de piedra arenisca, cubierta por un artesonado de madera decorado inspirándose en el mudéjar.
Y de nuevo volvemos a encontrarnos con El Tajo para saber un poco de su historia a su paso por Cifuentes.
Así, nos cuentan que antiguamente grandes troncos de madera eran transportados arrastrados por el agua y conducidos por los gancheros.
En Trillo se cortaban estos maderos en las sierras de agua del río Cifuentes que eran transportados finalmente hacia Aranjuez.
Pero sin duda la construcción más emblemática de Trillo es El Puente sobre el río Tajo.
Su origen se remonta a mediados del siglo XVI, aunque hay quien dice que posiblemente existiese una construcción anterior más antigua.
Dicen que fue volado durante La Guerra de La Independencia y que se intentó también en La Guerra Civil, aunque en esa ocasión se consiguió evitar tal barbaridad.
Y ahí está, imperturbable, viendo pasar el tiempo...
Si lo que veis aquí, os gustó, ya sabéis, acercaos a dar una vuelta por Trillo, Cascada de La Alcarria. Seréis recibidos por este sonriente comité de bienvenida:

domingo, 21 de mayo de 2017

¡Gracias Por Las Visitas! ¡235.000!

¿Os lo creéis? ¡Ya hemos llegado a las 235.000 visitas!

Queremos deciros que todo es gracias a vosotros, amigos, lectores y caminantes. Por eso: ¡Muchas gracias! Moitas grazas! Muito Obrigada! Thank You! Merci Beaucoup! Grazie Mille! Danke Schön!

lunes, 15 de mayo de 2017

Por Tongobriga, Freixo, Marco de Canaveses

Ayer estuvimos caminando con nuestros amigos de Marco de Canaveses, Portugal,  A Associação dos Amigos do Rio Ovelha.
Por estas alturas del mes de mayo organizan un "Festival de Percursos". Este año era La V edición y nosotros hemos asistido a cada una de las cinco.
Este año nosotros elegimos el PR6, Caminhos de Tongobriga, ruta que nos lleva a conocer las tierras que rodean este que fue asentamiento romano y que allá a comienzos del S. II d. C era toda una ciudad en pleno apogeo.
En ella podemos encontrar la forma de vivir del Portugal de antes, con casa pequeñas, de piedra, con la eira para secar y desgranar el maíz, y el hórreo como fiel escudero.
También veréis la forma especial de sus palleiros, más alargados que los nuestros y hechos con la caña del maíz.
No faltan los viejos molinos.
En uno de los cuales tomamos una instantánea de grupo para el recuerdo de este día tan bonito.
Que propició el reencuentro con grandes amigos a los que hacía tiempo que no veíamos.
Fijaos qué bonito el paraje en donde localizamos este molino de cubo.
Hay momentos en que caminamos al borde de una levada.
O al lado de conducciones de agua que sorteamos caminando por pasarelas de madera puestas al efecto.
Y siempre, siempre, con seguridad.
También llevará sus pasos el caminante teniendo por vigilantes las cepas de los ricos vinos que por aquí se cultivan.
Aunque también hay lugar para paisajes más desprovistos de vegetación pero no exentos de encanto.
Uno de los momentos más bonitos del recorrido es cuando, para seguir caminando, nos vemos obligados a pisar las piedras de estas poldras.
Están algo separadas pero no hay peligro ninguno. Es realmente emocionante estar haciendo lo mismo que hace años las personas que por aquí se aventuraban para realizar sus tareas cotidianas.
El camino es muy fácil y por momentos nos deslizábamos en fila de a uno.
También hay ocasiones en que caminamos a solas con nuestros pensamientos.
Simplemente dejándonos llevar regalando nuestra vista con coloridos tapices como éste.
Ya cerca del lugar de Tongobriga comenzamos a ascender ligeramente y lo hacemos encajonados entre muros de piedra.
En esta ocasión, los olivos se unen a la amplia variedad de elementos arbóreos.
Cuando avistéis esta bonita construcción sólo un paso os separa del antiguo Imperio Romano.
Y también de La Iglesia de Santa María do Freixo
En donde hicimos una pequeña pausa para reagrupar a todos los caminantes.
Así pudimos detenernos en algunos delicados detalles de puertas y ventanas.
No podía faltar otra vez la foto colectiva.
Una vuelta a La Capela da Sra Aparecida, cuyos restos todavía reflejan la espiritualidad de estas tierras.
Y los campos que la rodean.
Como veis, una ruta cortita pero en donde encontraréis toda una serie de elementos que os harán disfrutar.
Sobre todo si se realiza en tan estupenda compañía como nuestros amigos marcoenses.

Muito Obrigada, AARO, Gil Reis, Armênio Moura, Fernando Teixeira, Américo Vieira, Cristina Coutinho, Helder Santo, Abraão Ribeiro, Antonio Mendes, Sandra Sousa, Ariana Mendes, Joaquim Teixeira, Nelson Pinto e todos Os Amigos do rio Ovelha, Com os que continuamos ligados por tantos laços, tantas vontades e tantas ternuras que nenhuma distância consegue separar A todos Os Amigos, Muito Obrigada pela simpatia!
CLICAR AQUÍ Y VER LA RUTA EN WIKILOC