lunes, 13 de mayo de 2019

Molinos De Ponte Do Porto Y Torre De Cereixo

Las aguas del Río Grande besan las tierras por las que transcurre La Ruta dos "Muiños Da Ponte Do Porto".
 Le damos inicio en el paseo fluvial de Ponte do Porto, localidad del ayuntamiento de Camariñas.
Centro estratégico ligado a una posible vía romana “per loca marítima”, en La Edad Media se construyó el puente que le da nombre y que permitía el paso entre el interior y la costa.
En sus inmediaciones La Iglesia de San Pedro, delante de la cual se encuentra una reproducción de La Fuente de Los Leones. De mediados del S. XX, sustituye a un anterior santuario dedicado a San Roque.
Cruzado el puente nos adentramos ya en la senda teniendo contacto directo con el río en El Área Recreativa Do Penedo
Los Senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas nos dejamos llevar por la estrecha y serpeante vereda. 
Las aguas se deslizaban rápidas y azules a nuestro lado.  
Cuando arribamos junto al Molino de Sofía sumido en el sueño de su monotonía. 
Tan profundo que ni el estruendo de la melodía líquida consigue despertarlo.  
Prosigue el caminante su periplo animado por la sinfonía azulada de las aguas. 
En un bonito paraje le espera El Molino de Cota con inscripciones en sus paredes y unas curiosas escaleras para subir al tejado. 
A su lado se desliza El Río Do Porto, como se conoce también al Río Grande, con nuevos brillos y colores que llenan el corazón de alegría y asombro.
No os perdáis El Puente Posiño y El Molino de Arriba al otro lado.   
 Y seguid la senda con los ojos abiertos a la admiración por todo lo que contemplamos. 
 Tomaos un respirito en El Merendero de Basandín en donde además cruzaremos a la otra orilla por el puente del mismo nombre.  
Visitaremos El Molino Da Pesqueira cuya muela ahora solo tritura penas y olvidos.
Y El Conjunto Etnográfico de A Insua, abandonado a su suerte en medio de la espesura.
Todavía tuvimos tiempo de acercarnos hasta El Molino de Mareas de Cereixo en Vimianzo, tranquilo y sosegado en la desembocadura del Río Grande.
 En sus cercanías El Pazo Torres de Cereixo, levantado en el S. XVII
Justo al lado os asombrará La Iglesia de Santiago de Cereixo. 
 En su portada sur fijaos en una imagen de la traslación de los restos de Santiago Apóstol en una barca, representación única en el románico gallego.   
Molino, torre, iglesia y su entorno, mudos testigos de las historias que durante siglos sucedieron en estas tierras.  
Vigilándolo todo, cual soldado fiel, un roble que dicen casi milenario. 
Despide a los caminantes de esta ruta en la que el agua y la piedra nos hablan de la historia pasada y presente. 
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lunes, 6 de mayo de 2019

Por Teo: Río Angueira, Petroglifos Y Molinos

Los senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas estuvimos por Teo en busca de Los Petroglifos que por allí abundan. 
Dimos comienzo a la búsqueda en Cornide al pie de “A Capela Dos Milagres” y El Cruceiro allí presentes.
Una senda lisa y llana hace fácil el inicio. 
En seguida divisamos un solitario molino y allá que nos acercamos. 
Muy próximo, El Molino de Cornide siente el beso de las aguas del Río Angueira.
Recientes pasarelas de madera y rústicos pontones facilitan el paso del caminante.
Que poco a poco se va adentrando en el boscoso paraje en donde predomina arbolado de ribera, helechos y otras especies. 
Nuevamente las providenciales pasarelas de madera llegan en auxilio del senderista.  
Y allí en pleno bosque sale al encuentro la solitaria figura del “Muiño das Picariñas”. 
Traviesas enredaderas y helechos juegan ahora a subirse por sus ruinosas paredes, mientras el río pasa susurrando un cantar. 
Los llamados “Petroglifos do Río Angueira” protagonizan nuestro primer encuentro con la obra artística de nuestros ancestros.  
Prosigue su paseo el caminante, a veces por caminos pedregosos en donde destacaba el verde y el amarillo de la flor de tojo. 
Altos pinos y también eucaliptos destacando su figura sobre el azul del cielo son testigos privilegiados de nuestro paso.
El camino va serpeando por el terreno y parece querer llevarnos a coger el blanco algodón de las alturas.  
Visitamos también la zona de Petroglifo do Fondao, da Pena Bicuda de Loureiro, de Outeiro Piquiño y Petroglifo do Trono da Raíña cuyo entorno presentaba este aspecto.
En sus inmediaciones un bosque de pinos rompe un poco la monotonía vegetal antes de conocer El Petroglifo de Pena Bicuda de Regoufe.
Continúa el senderista su periplo con alguna empinada cuesta adornada por el telón azul y blanco de las alturas.  
Todo para arribar al enclave en donde se encuentra El Petroglifo do Meau
El día, no demasiado fresco y sin lluvia, resultaba propicio para la caminata.   
Los últimos petroglifos con que nos topamos están en la zona de Outeiro do Corno
Estrechas sendas rodeadas de árboles de altos troncos y desnudas ramas nos van conduciendo de nuevo a orillas del Angueira. 
Allí, en la espesura, todavía nos esperaba la sorpresa del Molino da Bouza besadas sus paredes por las aguas del regato. 
Y poco a poco, llaneando y siguiendo las curvas del camino los senderistas van llegando al final de la ruta. 
Una ruta con indudable sabor a agua, piedra, arte e historia. 
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