lunes, 11 de febrero de 2019

Laguna Pedras Miúdas Y Molinos De Viento, Catoira

En Galicia también tenemos molinos de viento. 
Para llegar hasta estos que os mostramos desde El Blog Grupo de Andainas Rías Baixas, nos desplazamos hasta La Laguna Pedras Miúdas
Se encuentra en Catoira y se formó con el agua de lluvia acumulada en la cuenca vacía de una antigua cantera. 
La verdad es que a pesar de ser artificial no carece de encanto.  
Ya que ahora está convertida en un área de recreo contando incluso con pasarelas para desplazarse cómodamente y pasar un buen rato. 
De allí partimos al encuentro de Los Molinos de Viento. 
 Los encontramos en una pequeña elevación, El Monte Mesón, bien venteado y aireado.
Son 3, Los Molinos de Abalo. Mantienen una forma circular, con tejado a dos aguas. 
Dicen que su sistema de doble aspa es único en Europa. 
Desde su emplazamiento el senderista se recrea con lo que divisa. Cielos, río y tierra componiendo las piezas variopintas del puzzle paisajístico.  
Muy cerca esta cruz solitaria se alza en un cruce de caminos. 
Debe el viajero seguir su camino. A veces con los molinos modernos oteando desde lo alto.
Viendo relajadamente la senda que ya se ha dejado atrás.
Y confiante en la que se vislumbra por delante. 
Rodeado de alto arbolado. 
Sintiendo el dulce aroma y la mancha amarilla de las mimosas. 
Serpeando con el camino verde de hierba. 
Y en donde los árboles de hoja caduca siguen desnudos en este crudo invierno.
Como los robles del enclave de La Ermita de San Cibrán
Un santuario alejado del mundanal ruido cuyo entorno está acondicionado para el disfrute festivo de todo el que por allí se acerque. 
Allí mismo un cruceiro, que parece remontarse al S. XVIII, vela por la tranquilidad del recinto. 
Cerrando ya el círculo de la caminata todavía nos esperan Los Molinos de Viento de Pedras Miúdas.
Datan del S. XIX y son también de doble aspa. 
De estructura sencilla atraen la mirada y su emplazamiento constituye una verdadera atalaya sobre El Río Ulla y las tierras regadas por él.
Hay momentos en que parece que el viajero va a desplegar las alas y echar a volar. 
 Y deslizarse tranquilamente hasta la cercana laguna. 

lunes, 4 de febrero de 2019

Mugardos: Castillos, Baterías Militares Y Ría De Ferrol

Los senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas pudimos contemplar esta fantástica vista de La Ría de Ferrol
Para ello nos desplazamos hasta Mugardos iniciando nuestra caminata cerca del Faro Baliza Castillo de La Palma construido para señalizar el peligroso bajo de A Palma.
A la entrada de La Ría, data del S. XIX.  En él destaca su linterna central cilíndrica rodeada de una balaustrada metálica.
 Desde allí tomamos un primer contacto con las aguas de la ría y del cercano Castillo De La Palma.
Al que sin dudar nos acercamos para contemplarlo más de cerca. 
Nos recibe su recia, sólida y militar silueta. 
Construido como atalaya sobre la ría, allá por el S. XVI, sirvió principalmente como baluarte defensivo contra los invasores. 
Sufrió diversas reformas llegando a ser cárcel para militares. Fue declarado BIC en 1945. 
A lo largo de nuestro paseo lo tendremos frecuentemente en el punto de mira. 
Al igual que a la mancha transparente  y azulada de las saladas aguas de la ría. 
Por cierto que si miráis hacia la orilla opuesta descubriréis sin dificultad la majestuosa figura del Castillo de San Felipe
Edificado como fortaleza defensiva en el S. XVI por orden de Felipe II contra ataques de piratas y otros enemigos que por mar vinieran.
En el S. XVIII fue remodelado y es así como llegó hasta nosotros.  
Nos dirigimos a Punta de San Martiño. Allí se encuentran los restos de otra fortaleza militar, El Castillo de San Martín. Hoy en día en ruinas. 
Pero si os fijáis bien, en la orilla, observaréis el lugar desde donde se anclaban las cadenas que cerraban la ría, junto con otras en el castillo opuesto, en caso de ataque. 
Actualmente sirve de emplazamiento a otro faro para señalizar la costa de la ría ferrolana.   
Otro punto interesante de la ruta se localiza en las Baterías Militares de Punta Segaño
Con inicios en el S. XVIII se utilizaron con fines defensivos hasta el S. XX estando actualmente abandonadas con la vegetación campando a sus anchas.  
Muy cerca, las Baterías de Salgueira, corren la misma suerte. 
La mar va a tener mucho protagonismo en la ruta y la podemos observar en distintos estados. Con la calma y serenidad de la ría.   
O con la impetuosidad de sus aguas en mar más abierto. 
Los caminos por los que nos desplazamos a veces son anchos y cómodos. 
Encajonados, pero con vistas, en alguna ocasión. 
Pero todos nos ofrecen algo con qué disfrutar, las hiedras en los troncos y ramas retorcidas de los árboles, el sonido de la hojarasca, el colorido de flores y setas,…
El elemento religioso lo pone La Ermita de La Merced en Chanteiro que oye el rumor de las olas que por allí golpean la costa. 
Edificada en el S. XIV, es de estilo gótico y en el tímpano de su portada luce las figuras de La Virgen con El Niño y otras dos ya muy erosionadas. 
 Sin olvidar El Monasterio de Santa Catalina de Montefaro.   
De origen románico, con el pasar del tiempo, sufrió numerosas restauraciones y en ello seguía cuando nosotros lo visitamos por lo que no pudimos admirarlo como se merecía. 
El monte por el que nos desplazamos, Monte Faro, no se ve libre de antenas de telecomunicación que añaden una nota colorida a nuestra caminata. 
Asimismo cuenta con baterías militares diseminadas aquí y allí.
Acercaos hasta La Batería de La Bailadora, aunque no se encuentra en su mejor momento. 
Pero, como veis, constituye una auténtica atalaya, un balcón gigante, sobre La Ría de Ferrol, a la que contemplamos a vista de pájaro.