lunes, 2 de junio de 2014

En A Ribeira Sacra: De Parada De Sil A Santa Cristina

Y esta semana los senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas nos encontramos en esa maravilla de la naturaleza que es A Ribeira Sacra.
Teniendo como base la localidad de Parada de Sil, os presentamos una ruta circular que nos llevará a descubrir algunos de los rincones de ese lugar, en donde la naturaleza y el arte se dan la mano, formando un bonito conjunto digno de ser visitado.
Pasaremos por localidades como Sardela, Entrambosríos, Fondo de Vila, Portela, Castro y Chamoso, e iremos tomando contacto con estos enclaves que ya, en épocas lejanas, fueron elegidos por eremitas para su vida monástica retirada, y para un mayor y profundo contacto con la naturaleza y el universo.
Caminaremos siempre rodeados de belleza. A veces por amplios caminos, otras por estrechas corredoiras, encajonados por muros de piedra en donde el paso del tiempo lo cubre todo con el encanto de su verde pátina de musgo.
También encontraremos caminos cuyo suelo todavía permanece alfombrado por la hojarasca de los árboles, y, en ocasiones, pisaremos sendas empedradas, impasibles e inalterables al paso de los años. Pero siempre admirando la belleza natural de este paraíso que es nuestra Galicia.
Pasearemos bajo la sombra de frondosos bosques, destacando infinitas carballeiras y también numerosos lugares poblados de castaños antiquísimos cuyos elementos se encapricharon en tomar diferentes y singulares formas en sus troncos.
En distintos puntos de la ruta estaremos en contacto con el líquido elemento, ya sea en pequeños regatos, que cruzamos por diferentes puentes de madera construídos al efecto, ya sea con la magnífica presencia del río Sil.
Quizás el punto culminante de la ruta, en cuanto a belleza natural se refiere, llega cuando arribamos a los miradores de Os Torgas, también llamados Balcones de Madrid.
Allí, colgados del abismo, realizamos una parada para extasiarnos en la contemplación de ese paraje fantástico conocido como Los Cañones del Sil. Uno de los paisajes más impresionantes de la geografía gallega. Particularmente, creo que es uno de los más espectaculares que tenemos aquí a nuestro alcance.
Allí, el río discurre encajonado a través de bellísimos paisajes de montaña que hacen de estos cañones una de las joyas del patrimonio gallego y europeo. El impresionante contraste de las rocas, la vegetación y las aguas del Sil, hacen de ellos un lugar inmejorable para el visitante y nada nos impide disfrutar al máximo de su belleza con el Santuario de Cadeiras en la otra orilla, contemplando todo a vista de pájaro.
Continuaremos gozando de estas vistas a lo largo de la ruta, y de nuevo en otros miradores como son los de O Fental y As Fontiñas. Es en lugares como estos, contemplando las paredes escarpadas de estos abruptos desfiladeros que percibimos la inmensidad de todo lo que nos rodea.. Aquí los límites de la tierra son tan imprecisos como los del cielo. La imaginación se pone a funcionar, y hasta volar se nos antoja posible.
Otro momento interesante del recorrido es cuando llegamos al recóndito, profundo y solitario lugar en que podemos contemplar la majestuosidad del Monasterio De Santa Cristina. 
Sus raíces se remontan al Siglo X. La iglesia, que es uno de los mejores ejemplos del Románico rural gallego, se construyó durante los Siglos XII y XIII. El cuerpo superior está decorado por un gran rosetón. Adosada en el lado norte se encuentra la torre, que era usada como campanario y como punto de vigilancia de aquellas, por aquel tiempo, inhóspistas tierras.
Como veis, es una ruta muy completa, que presenta gran variedad de paisajes a lo largo del trayecto. Se encuentra perfectamente señalizada con las marcas de pequeño recorrrido por lo que se puede seguir fácilmente y sin miedo a perderse en el camino.
También es algo exigente para el caminante, pues a lo largo de sus casi 20 km tenemos algunos puntos de bajadas pronunciadas y algunas ascensiones que hay que tomarse con mucha calma.
Sin duda es una de las rutas más bonitas que hemos presentado en el Blog, ya que muestra un gran atractivo paisajístico por la belleza de sus cañones, los bosques, las vistas, los arroyos, los molinos, los senderos, el río Sil, el monasterio, y un sinfín de lugares y detalles que descubrimos a medida que la vamos recorriendo. Sin lugar a dudas os la recomiendo y sugiero descubrirla rincón a rincón. ¡No os la perdáis!

lunes, 26 de mayo de 2014

Portafurada, Barciademera y Fuente Santa En Covelo

Y los senderistas del Blog Grupo de Andainas Rías Baixas ya estamos de nuevo en el Concello de Covelo para una caminata más.
Esta vez el punto de inicio, y también final, lo pusimos en Barciademera, concretamente en Portafurada. Allí, nada más llegar, frente a un área recreativa, ya abrimos ampliamente nuestros ojos para contemplar el magnífico conjunto formado por cuatro molinos alineados, perfectamente conservados y de gran belleza.
Después, callejeando, nos dirigimos a visitar el pueblo de Barciademera y arribamos hasta el lugar en donde se encuentra La Iglesia de San Martiño, magnífico ejemplar del Barroco en Galicia, y que desde lo alto parece dominar el valle del río Alén. En su fachada, además del santo al que está dedicada, pudimos observar una Santa Bárbara, lo que nos llevó a recordar, una vez más a Juan, un amigo de correrías y andainas,  que ya no se encuentra entre nosotros, y que andaba siempre en busca de las imágenes de esta santa por la que sentía gran devoción.
Y si os desplazáis hasta allí, al lado de la iglesia, no podéis dejar de maravillaros ante la majestuosidad de la imponente rectoral de Barciademera, allí levantada, repleta de detalles con influencia de culturas precolombinas. Además de varias figuras con posibles inspiraciones aztecas, en ella os llamará la atención la figura que la corona, un atalante, cargando el mundo a sus espaldas, pero con rasgos de un aborigen de América Latina. 
Data de mediados del Siglo XVI y al parecer perteneció a los monjes cistercienses del monasterio de Melón. En ella destaca sobre todo la exhuberancia barroca de su fachada y la austeridad del resto del edificio, y, aunque está en estado semirruinoso, os aconsejo visitar su patio interior y también su imponente chimenea.
Poco más adelante de este conjunto arquitectónico, y en un frondoso paraje, nos encontramos la figura de un puente antiguo, del que no pudimos encontrar ninguna referencia, pero que nos impresionó por la belleza de sus piedras sobre las aguas del río Alén.
Y pian, pianito, nos fuimos acercando hasta el verdadero objetivo de esta caminata, el sendero que se encuentra en el paraje conocido como San Xoán do Mosteiro.
Un lugar donde perdura la tradición de la existencia de un antiguo monasterio, quedando ahora, solo una capilla, la llamada por ello, ermita de San Xoán do Mosteiro, y que dicen fue mandada construir por la "Santa Inquisición".
La capilla se encuentra en un lugar privilegiado, que invita al descanso y a la meditación, rodeados de un bosque de magníficos robles centenarios, en cuya entrada nos recibe un pétreo cruceiro con unas inscripciones en la base, y en donde podemos saciar nuestra sed en una fuente al efecto.
Pero todavía quedan más maravillas. Así, siguiendo una antiquísima calzada de posible origen romano o medieval, y sobre cuyas piedras se muestran las marcas del paso de los carros a lo largo del tiempo, nos vamos adentrando en una frondosa fraga.
Y es siguiendo esta calzada que esta ruta alcanza su cumbre, tanto de altitud como de belleza. Estamos en un marco incomparable. Parece que hubiésemos dado un salto y que nos encontramos siglos atrás en el tiempo. A nuestro alrededor el decorado sólo nos presenta belleza, árboles estilizados que llegan hasta el cielo, miles de gamas y tonos de verde en la vegetación, en el musgo de las piedras y muros...
Variedad de trinos de aves en el aire, la presencia constante del agua, cristalina, ya en regatos pequeños, tranquilos, que nos permiten pasarlos de un salto, ya en el Alén, inquieto, nervioso, y que va formando cascadas, pozas y remolinos, jugando con las piedras de su lecho.
Continuamos en un lugar encantado cuando llegamos a la altura de la llamada “Fuente Santa”. Un paraje lleno de misterio, allí en la profundidad de la fraga, con una fuente especial que, dicen, no cura enfermedades, sino que cumple deseos.
Para ello hay que realizar un ritual que pasa por llevar hasta allí 4 cruces. Es por esa razón que el paraje se encuentra lleno de pequeñas cruces, depositadas por doquier, algunas improvisadas, hechas con pequeños palos, pero que le dan al local un encanto especial.
¿Y qué decir del puente medieval que nos encontramos al poco de la fuente santa? Un verdadero tesoro que hay quien señala con origen romano y que ha permanecido allí, inalterable y casi oculto durante siglos.
En resumen, una ruta para poder disfrutar de los elementos arquitectónicos ya descritos y sin lugar a dudas de la naturaleza, con senderos que nos llevan a través de una fraga considerada, indudablemente, entre las mejor conservadas de Galicia.
Y en donde, además de la variedad de árboles, con supremacía de los robles, también os llamarán la atención el resto de elementos vegetales y el tamaño de los helechos gigantes que van bordeando la senda.
Y contando con la presencia constante del agua, de los arroyos y del río Alén, cantando unas veces, bramando otras, bajando de la sierra hacia el río Tea y llenando de hermosura y de vida las tierras a su paso.
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lunes, 19 de mayo de 2014

Dois Rios, Dois Mosteiros, en Marco De Canaveses, Portugal

Y una vez más  la ruta que os proponemos desde El Blog Grupo De Andainas Rías Baixas, tiene como protagonistas las tierras de nuestro país vecino, Portugal.
Y es que nuestros amigos de la Associação de Amigos do Rio Ovelha, de Marco de Canaveses, celebraban un festival de “Percursos Pedestres” y nos invitaron a caminar con ellos. De entre los recorridos propuestos nosotros elegimos, este que hoy os presentamos y que tiene ya de antemano un nombre muy atractivo: “Dois Rios, Dois Mosteiros”.
Y se llama así porque caminando nos vamos a encontrar con eso, dos ríos y dos monasterios. Los ríos son nada menos que el río Duero y uno de sus afluentes, el Támega, que también riegan las tierras en donde habitan nuestros amigos portugueses.
Comienza la ruta, allí también conocida como PR-2, en la freguesía de Vila Boa do Bispo, al pie del Monasterio de Santa María, que allí se encuentra.
Después, subiendo la avenida de acceso al monasterio, nos dirigiremos hacia la capilla de San Antonio, a la que accedemos por una calzada empedrada y una escalera de granito, y desde donde podremos divisar ya una panorámica de las tranquilas aguas del Támega.
A partir de ahí el itinerario nos irá llevando a través de caminos de tierra, de sendas por el bosque, de caminos empedrados a la antigua usanza, y también a la moda tradicional en Portugal, con el clásico adoquinado de "calceta".
También atravesaremos caminos rurales que nos llevan a través de campos cultivados, viñedos, olivos, canales para el riego...
Y hay ocasiones en los que el camino se transforma en un estrecho pasadizo, incluso tenemos que subir algún tramo de escaleras que da la sensación de que nos lleva al interior de las propiedades, pero no es así, la senda continúa.
Hay veces en las que entraremos en lugares habitados, con el bullicio y la alegría de la gente lugareña festejando sus tradiciones, cono nos sucedió a nosotros en Ariz,
  y otras caminaremos por la quietud del pasaje solitario, a solas con nuestros pensamientos.
Encontraremos muestras de la arquitectura civil, y doméstica, con casas de piedra, hórreos, fuentes y lavaderos, incluso una tumba de la época medieval...
 Y, claro está, infinidad de ejemplos de la religiosidad de la gente de estos parajes con multitud de cruces y cruceiros a lo largo del sendero, también capillas,  iglesias
y los dos monasterios. El antes mencionado de Vila Boa De Bispo y el que pone el broche de oro a la ruta, El Convento de San Juan de Alpendorada con el Duero besando sus cimientos.
Pero lo que de verdad llama la atención, o eso nos pasó a nosotros, son los tramos desde donde es posible contemplar los ríos. Al principio, como ya mencioné, el Támega, pero es que sus aguas están presentes a lo largo de casi todo el recorrido. Hay veces que incluso si nos damos la vuelta, el Támega está ahí, impresionante.
Otras, lo vemos detenido en el discurrir de sus aguas, como en el embalse del Torrão, una magnífica vista que podemos contemplar en diferentes momentos, pero sobre todo al llegar al marco geodésico.
Y espectacular también la visión desde lo alto, del río Duero, apacible allá abajo, en su camino hacia Oporto. Incluso hay un momento en que podemos contemplar los dos ríos, el Támega a nuestra izquierda, y el Duero a la derecha, todavía cada uno por separado.
Como veréis en el perfil de la ruta que os dejo en wikiloc no es una senda circular. Pero este pequeño inconveniente se contrarresta con todo lo ya descrito, sobre todo las magníficas vistas sobre el Duero y el Támega y los dos monasterios.
E agora só quero é agradecer aos nossos anfitriões a Associação de Amigos Do Rio Ovelha, ao Tony Madureira e ao Fernando Silva pelos magnificos guias que eles têm sido durante todo o percurso, e a todos vocês, amigos, Gil, Américo, Fernando Teixeira, Áurea, Cristina, Armenio, Mendez, Olga, Sandra, Ariana, Rafael, Tania,... Pelo carinho e simpatia com que sempre nos acolhem quando aparecemos por Marco de Canaveses. Muito Obrigada! Bem Hajam!
Até já AMIGOS!