lunes, 8 de enero de 2018

Río Froufe Y Alrededores

El Río Froufe, afluente del Río Lima, es uno de los protagonistas de la ruta que traemos hasta El Blog Grupo de Andainas Rías Baixas.
Comenzamos en la localidad del mismo nombre, Froufe, perteneciente a Paredes de Coura, Portugal. Callejeamos entre sus pequeñas casas de piedra e iniciamos una subida gradual que nos permite contemplar las montañas y las aguas del Lima en la lejanía.
El caminar es relajado y se respira el olor de los pinos en el ambiente.
El verde vegetal se ve ligeramente manchado por el azul del cielo y el gris de las piedras.
A los que se juntan de vez en cuando ocres y marrones.
Al poco la aldea de Lourido aparece ante el caminante.
La cruzamos y es después cuando dejamos que nuestros pies se deslicen sobre estas mullidas alfombras.
Las agitadas aguas del Froufe nos ofrecen una sonora bienvenida.
Testigo de todo ello un solitario molino semiescondido en una de sus orillas. 
El discurrir de las aguas será un compañero más en un tranquilo viaje.
Con los árboles en las riberas ahora ya desprovistos de sus hojas. 
Estos pasos en el río nos hablan de épocas pasadas en donde se agudizaba el ingenio para lidiar con el líquido elemento.
Hay veces en que nuestros pasos pisan suelo empedrado cercado por muros que parecen salidos de un mundo de cuento.
Y que nos llevan a lugares habitados por duendes y hadas.
El caminante hace incluso una pausa esperando verlos salir por esas puertas encantadas.
Pero ellos, tímidos y recatados, deciden seguir ocultos y mantener el misterio.
El senderista, resignado, se aleja poco a poco sin poder evitar echar la vista atrás deseando atisbarlos aunque sea de lejos.
El silencio es casi total. Sólo se escucha el susurro de las hojas rozando nuestras suelas gastadas.
Y el sendero nos lleva serpeando entre piedras mullidas de musgo, hojarasca y ramas.
Esos elementos unidos a la presencia y sonido del río, que baja cantarín, son suficientes para alegrar la vista y el espíritu.
Como así se refleja en la sonrisa de los caminantes.
Ya de nuevo en Froufe conocemos las pozas que el río forma al pasar bajo su puente.
Visitamos La Capilla de Santa Bárbara.
Y regresamos al punto de inicio con la alegría y el regocijo de un día inolvidable.

1 comentario:

  1. Ese sitio e moi bonito, ¡Que valente es profe!

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